ASPECTOS IMPORTANTES DEL BACHILLERATO EN CIENCIAS
Primera fase
Diagnostico y nivelación
Diagnosticar los conocimientos previos acerca de los nuevos contenidos. Es el nivel introductorio al proceso de aprendizaje. Como tal consiste en un diagnóstico planteado en dos direcciones sobre los conocimiento que el alumno tiene al empezar la unidad: - Diagnóstico (hacia atrás) de los conocimientos correspondientes al programa del quimestre o año lectivo anterior.- Diagnóstico (hacia adelante) de los conocimientos previos acerca del tema que va a tratar la unidad.
Estas preconcepciones son generalmente conocimientos empíricos, poco precisos, que deben ser cuestionados de entrada para facilitar la asimilación adecuada de los nuevos conocimientos y la formación de nuevos significados.
En este sentido se recomienda repaso o nivelación en manejo de conceptos básicos que sean prerrequisitos del programa; diagnóstico y nivelación de habilidades que sean prerrequisitos; diagnóstico y nivelación de actitudes que sean prerrequisitos. En ningún caso, este nivel es objeto de evaluación sumativa.
Segunda fase
Aproximación
Esta fase debe permitir que el alumno adquiera una visión muy general, introductoria (ideas generales relacionados con los conceptos) y articulada de la unidad, con el fin de que conozca previamente el camino que va a recorrer, suprimiendo así el factor sorpresa y la dispersión del conocimiento. Hay que aprovechar esta fase para situar el tema de la unidad dentro de la asignatura correspondiente, no solo en relación al quimestre, sino a todo el bachillerato, si es posible.
Tercera fase.
Conceptualizacion (contenidos conceptuales)
Esta fase desarrolla la asimilación de conceptos propios de la asignatura. Se trata de que, mediante el desarrollo de operaciones intelectuales apropiadas, se "reconstruyan" en el aula conceptos, principios y leyes que la ciencia o los saberes sociales ya han construido. Desde esta perspectiva, lo que se enseña no es información, sino herramientas del conocimiento (conceptos, principios, explicaciones) que permitan al estudiante "aprender a aprender" y fortalecer una memoria de largo alcance provista de significados sólidos, permanentes, generalizadores, y no de información volátil, efímera y demasiado particular.
Esta fase desarrolla la asimilación de conceptos propios de la asignatura. Se trata de que, mediante el desarrollo de operaciones intelectuales apropiadas, se "reconstruyan" en el aula conceptos, principios y leyes que la ciencia o los saberes sociales ya han construido. Desde esta perspectiva, lo que se enseña no es información, sino herramientas del conocimiento (conceptos, principios, explicaciones) que permitan al estudiante "aprender a aprender" y fortalecer una memoria de largo alcance provista de significados sólidos, permanentes, generalizadores, y no de información volátil, efímera y demasiado particular.
Cuarta fase
Desarrollo de habilidades (contenidos procedimentales)
A diferencia de la Conceptualización, que pone el énfasis en la asimilación conceptual y en su identificación, esta fase desarrolla la capacidad de elaborar razonamientos mediante operaciones de inducción-deducción.
Los razonamientos se desencadenan a través de la confrontación entre lo general-conceptual y lo particular; es decir, se trata de utilizar los instrumentos del conocimiento (conceptos, proposiciones y principios asimilados en la fase anterior) en la interpretación de situaciones particulares o en la resolución de problemas determinados.
Quinta fase
Argumentación
La fase de argumentación constituye el estadio más alto de desarrollo de pensamiento en el bachillerato. Corresponde en términos psicopedagógicos a la etapa de comprensión categorial. Esta fase ya no se circunscribe a la asmilación de conceptos aislados o a la elaboración de cadenas simples de razonamiento. Es necesario ahora manejar sistemas conceptuales y proposicionales, "pensamiento ramificado" -como plantea Miguel de Zubiría-, que conlleva la elaboración, ya no de cadenas, sino de "árboles" de ideas que se construyen por medio de la argumentación.
Sexta fase
Desarrollo actitudinal (contenidos actitudinales)
Esta fase es responsable del desarrollo de actitudes propias del campo formativo o de conocimiento en el que se desenvuelve cada asignatura y que se incluyen en el programa de unidad. Tradicionalmente, las actitudes (vinculadas a determinados valores) se han transmitido normativamente y de forma vertical. La presente propuesta insiste en que pueden ser objeto de aprendizaje a través del desarrollo de determinadas estrategias.
Aunque esta fase incluye también dinámicas participativas y de confrontación, es necesario diferenciarla sustancialmente de la fase anterior. Si en la fase de argumentación se debatieron puntos de vista especializados y académicos, en esta fase las discusiones deben tener eco en el plano personal del estudiante, favoreciendo actitudes determinadas.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home